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Cómo bañar a un gato

Los felinos y el agua

De siempre es sabido que a los gatos no les gusta mucho el agua y que poca gente sabe cómo bañar correctamente a un gato. Podría decirse que esto es cierto, aunque no pasa con todos los felinos. Por ejemplo, a sus hermanos mayores los tigres, jaguares y pumas les encanta darse un chapuzón de vez en cuando, sin temor alguno, pero… no intentes bañar a un león, porque son un poco reacios a mojarse también

Claro está que no es lo mismo un animal doméstico que uno salvaje. Tampoco su hábitat es el mismo, pero si tienen esos temores perteneciendo a la misma familia, por algo será. Los gatos son, en general, desconfiados y prudentes, por lo que se asustarán de aquellas situaciones o ambientes que no puedan controlar: como puede ser el agua.

Hay gente que es detractora de bañar a su gato. Cierto es, que es uno de los mamíferos más limpios: se acicalan ellos mismos, siempre hacen sus necesidades en el mismo sitio, y a la mayoría no les gusta mancharse. Aún así, puede que a nuestro gato le demos un poco de libertad y le dejemos salir de casa a explorar un poco el vecindario (siempre que no vivamos en el núcleo urbano, claro) y se ensucie más de lo normal.

Por esos motivos, puede ser conveniente (para los dueños) bañarles de vez en cuando. Tampoco tiene que ser una actividad muy asidua, puesto que por su naturaleza no deberían ser bañados de ninguna manera, pero si conviven con nosotros en casa, no está de más.

Cada uno tendrá una frecuencia de baño más o menos estipulada, también dependerá de la raza de nuestro gato, la cantidad de pelo que tenga y el entorno en el que viva. Con una ducha a fondo cada 3 o 4 meses debería ser suficiente. Si alargamos en el tiempo esta actividad, incluso mejor.

Preparando el baño

Ten en cuenta que la primera reacción de nuestro gato será huir, sin preocuparle lo más mínimo que te abra en canal con sus uñas, por lo que la preparación será fundamental.

Necesitaremos:

  • Bañera o ducha: Si es bañera, la llenaremos con agua caliente, que no hirviendo, como máximo hasta la altura de la tripa del gato. Si disponemos de ducha, simplemente hemos de tener el agua caliente preparada.
  • Champú especial para gatos: Es lo más importante que debemos tener. El pH de nuestras mascotas es distinto al de los humanos, por lo que ni nuestro gel, ni champú son óptimos para ellos. Podemos causarles problemas en la piel, así que, ¡cuidado!
  • Toallas varias: A poder ser que sean suaves, claro. Mínimo necesitaremos dos. Una para cubrir entera a nuestra mascota y la otra para sentarla encima.
  • Un peine para gatos: Aprovecharemos el secado para quitarle un poco de pelo suelto.
  • Bolas de algodón: Para secarle lo máximo posible los oídos. No usaremos bastoncillos de algodón, podríamos hacerle daño.
  • Un collar isabelino: ¡Truco de la casa! De alguna visita al veterinario dispongo de uno. Mi gato es reacio a bañarse, pero al colocarle este collar, se inhibe y como si nada. Se queda inmóvil.

Cómo bañar a un gato agresivo

Lo primero que tenemos que hacer es ponerle el collar isabelino, nos ayudará mucho en el proceso, y más si nuestro gato tiene mal carácter. Tras preparar el agua le mojaremos bien todo el pelo, teniendo especial cuidado en no humedecerle demasiado ni la cara ni las orejas. Nos vertemos un poco de champú en la mano y procedemos a masajearle: ya que le estamos haciendo perrerías, ¡qué menos!

Podemos darle una segunda mano de champú para asegurarnos que esté bien limpio. Después le aclaramos sin dejar ningún rastro de jabón y lo escurriremos con las manos cuanto podamos. Llega entonces la hora de cubrirlo con la toalla y secarlo con cuidado. Si nuestro gato es de pelo largo tendremos que recurrir a la ayuda del secador. Si es así, lo haremos con cautela, los gatos no son muy amigos de los ruidos fuertes.

Es importante asegurarse de que no quede humedad en los oídos, para ello utilizaremos bolas de algodón. Si pasamos esta tarea por alto podría aparecerle una infección, y ni nosotros ni ellos queremos pasar por la consulta del veterinario. Si es invierno habrá que tener especial atención con el secado, tampoco queremos que coja frío, claro.

Con estos pasos nuestro amigo felino estará limpio y digno de concurso de belleza. Podemos aprovechar que le hemos tocado un poco las naricillas para cortarle de paso las uñas

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